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Patologías, Terapia de dieta

Cálculos de Xantina y Xantinuria: cómo abordarlos desde el punto de vista nutricional.


miércoles 11 marzo 2026


Cálculos de Xantina y Xantinuria: cómo abordarlos desde el punto de vista nutricional

Los cálculos de xantina se incluyen en la categoría más amplia de las urolitiasis por purinas.
Según un estudio retrospectivo realizado por el Minnesota Urolith Center sobre los urolitos recibidos en el centro entre 1998 y 2007, los urolitos por purinas representan aproximadamente el 6% de todas las urolitiasis que afectan a la especie canina, y los de xantina solo el 0,1%.


La xantinuria primaria es un evento muy raro en el perro. Existe un estudio de 1997 que consideraba la existencia de una xantinuria hereditaria en el Cavalier King Charles Spaniel, la cual nunca fue confirmada por estudios posteriores. De hecho, investigaciones más recientes que analizaron la orina de varios perros de esta raza no detectaron en ninguno de ellos la presencia de xantina en la orina.

De hecho, la causa más común, y casi exclusiva, de la presencia de urolitos xánticos en perros es su formación secundaria debido a la terapia con alopurinol, una sustancia comúnmente utilizada en el tratamiento de la leishmaniosis por su capacidad de alterar el metabolismo proteico de Leishmania infantum y, por lo tanto, reducir la carga parasitaria dentro del huésped.

La xantina representa un producto intermedio del catabolismo de las purinas, que deriva de la hipoxantina y generalmente se convierte en ácido úrico mediante la acción de la enzima xantina-oxidasa. El alopurinol, al inhibir la acción de esta enzima, induce una reducción de las concentraciones séricas y urinarias de ácido úrico, y un aumento de las concentraciones de xantina en suero y orina.

En consecuencia, cantidades anormales de xantina se excretan en la orina como principal producto final del metabolismo de las purinas, aumentando el riesgo de desarrollar xantinuria.

Además, dado que la xantina es la menos soluble de las purinas excretadas naturalmente en la orina, la xantinuria puede asociarse fácilmente con la formación de auténticos urolitos de xantina.

Asimismo, en sujetos afectados por xantinuria aumenta el riesgo de mineralización renal.

A diferencia de otros urolitos, los cálculos de xantina difícilmente pueden disolverse mediante tratamiento médico y nutricional, y a menudo requieren cirugía para ser extraídos de la vejiga.

Por ello, resulta fundamental, en perros que presentan incluso solo xantinuria, actuar lo más tempranamente posible para prevenir la formación de urolitos.

Además, sabiendo que el uso de alopurinol representa la principal causa de formación de cálculos de xantina, es esencial monitorear de forma cuidadosa y frecuente la orina de los perros que reciben esta sustancia, con el fin de implementar inmediatamente un cambio dietético en caso de aparición de xantinuria.

Un estudio español analizó 320 perros bajo tratamiento con alopurinol para determinar la frecuencia con la que desarrollaban efectos adversos en el tracto urinario.

Los resultados muestran que el 13% de los sujetos presentó problemas relacionados con la presencia de xantina en la orina.

El 21% de estos perros desarrolló únicamente xantinuria; otros tantos desarrollaron también cálculos de xantina; mientras que el 26% presentó mineralización renal y cristales de xantina. La parte restante incluso desarrolló las tres complicaciones simultáneamente.

El tratamiento contempla tres puntos fundamentales en los que la dieta desempeña un papel crucial:
1) Incremento del volumen urinario y dilución de la orina,
2) Limitación de la excreción de xantina mediante la reducción de sus precursores ingeridos en la dieta,
3) Alcalinización de la orina (todos los urolitos por purinas, incluida la xantina, tienden a formarse más fácilmente en orina ácida).

Para aumentar la diuresis del animal y reducir el riesgo de sobresaturación de la orina, es esencial incrementar la cantidad de agua que ingiere diariamente, buscando que la densidad urinaria descienda por debajo de 1020.

Para lograrlo, puede ser útil proporcionar una dieta húmeda, ya sea casera o comercial.

El uso de sal en la dieta para estimular la ingesta de agua es un tema ampliamente debatido en el ámbito científico.

El libro Small Animal Clinical Nutrition recomienda, para el tratamiento de urolitiasis por purinas, no añadir sal a la dieta y mantener el porcentaje de sodio por debajo del 0,3% en materia seca. Sin embargo, estas recomendaciones provienen principalmente de estudios en medicina humana.

Por otro lado, cada vez más nutricionistas sostienen que la disminución de la densidad urinaria es uno de los factores más importantes para prevenir la formación de urolitos. Dado que no es posible "explicarle a un perro que debe beber más", el uso de cantidades moderadas de sal en la dieta puede estimular la ingesta de agua, aumentando así la hidratación diaria y disminuyendo la densidad urinaria.

Para limitar la excreción de xantina en la orina, es fundamental actuar mediante la dieta, reduciendo la cantidad de purinas que el animal ingiere.

Este objetivo se puede alcanzar mediante una restricción de proteínas en la dieta, manteniendo el contenido proteico entre el 10 y el 18% sobre materia seca. El NRC indica que la cantidad mínima de proteínas recomendada para un perro adulto es del 10% sobre materia seca, mientras que FEDIAF indica el 18%. Por lo tanto, una restricción proteica demasiado severa puede resultar "peligrosa", especialmente a largo plazo, debido al alto riesgo de deficiencia de aminoácidos. Esto puede evitarse mediante un plan nutricional con contenido proteico moderado/reducido (18-20% M.S.), utilizando ingredientes con bajo contenido de purinas.

Es posible mantener la proporción proteica total de la dieta ligeramente más elevada, priorizando fuentes proteicas con bajo contenido de purinas.

Entre los alimentos con alto contenido de purinas, que deben evitarse en sujetos con xantinuria, se encuentran las vísceras, algunos pescados como anchoas, sardinas, arenques o caballa, así como carne de ganso.

Todas las demás carnes y pescados, junto con legumbres y algunas verduras como espárragos, espinacas o coliflor, se consideran alimentos de contenido proteico medio, que deben administrarse con moderación, o incluso evitarse, en aquellos sujetos en los que sea necesario reducir la ingesta de purinas.

Por esta razón, al preparar un plan nutricional para un perro con xantinuria, es recomendable priorizar fuentes proteicas alternativas como huevos o productos lácteos, que contienen una cantidad reducida de purinas.

También las fuentes de carbohidratos como pan, pasta, arroz, patatas y otros cereales refinados pueden incluirse en la dieta de estos pacientes.

El último punto fundamental en la terapia médica de perros con xantinuria es la alcalinización de la orina.

El libro Small Animal Clinical Nutrition sugiere, en caso de urolitiasis por purinas, mantener un pH urinario entre 7,1 y 7,5.

Las dietas bajas en proteínas ya tienen un efecto alcalinizante sobre la orina; no obstante, puede ser necesario administrar agentes adicionales, como el citrato de potasio a una dosis indicativa de 40-75 mg/kg cada 12 horas.

Finalmente, es importante recordar que si la xantinuria se debe a la terapia con alopurinol, una vez finalizado el tratamiento y eliminados los cristales de xantina de la orina, ya no es necesario mantener un plan dietético específico, y el animal puede volver a alimentarse con una dieta de mantenimiento.

Esto representa una de las principales diferencias entre la urolitiasis por xantina y otras urolitiasis por purinas, en las cuales parece existir una predisposición individual y donde a menudo es necesario mantener este tipo de dieta a largo plazo, o incluso de por vida, para prevenir recidivas.

BIBLIOGRAFÍA:
- MS Hand, CD Thatcher, RL Remillard, P Roudebush & BJ Novotny. Small Animal Clinical Nutrition, 5ª edición, 2010, capítulos 38 y 39
- A M L Jacinto, R J Mellanby, M Chandler, N X Bommer, H Carruthers, L D Fairbanks, A G Gow. Urine concentrations of xanthine, hypoxanthine and uric acid in UK Cavalier King Charles Spaniels. J Small Anim Pract. 2013 Aug;54(8):395-8
- M Torres, J Pastor, X Roura, M D Tabar, Y Espada, A Font, J Balasch, M Planellas. Adverse urinary effects of allopurinol in dogs with leishmaniasis. J Small Anim Pract 2016 Jun;57(6):299-304
- Van Zuilen, R F Nickel, T H van Dijk, D J Reijngoud. Xanthinuria in a family of Cavalier King Charles Spaniels. Vet Q 1997 Nov;19(4):172-4


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