BLOG DE ALIMENTACIÓN VETERINARIA
La nutrición veterinaria según MyVetDiet
El blog sobre el estilo de vida saludable y consciente que deben adoptar nuestros queridos perros y gatos.

Nutrientes, Patologías, Terapia de dieta

Estudios sobre el uso de la glutamina en perros afectados por enteropatías.


miércoles 14 enero 2026


Estudios sobre el uso de la glutamina en perros afectados por enteropatías

La glutamina es un aminoácido condicionalmente esencial que se encuentra normalmente en cantidades elevadas en el estómago y en el intestino de perros y gatos. Además de desempeñar un papel fundamental en la digestión y en la absorción de numerosos nutrientes, favorece el recambio de los enterocitos, la replicación de las células de las criptas y promueve el correcto funcionamiento de la barrera mucosa

Este aminoácido regula la integridad de la mucosa intestinal y normaliza la permeabilidad de la pared, un factor fundamental en el curso de las patologías inflamatorias intestinales crónicas, al favorecer la producción de ocludina, una de las proteínas de barrera que constituyen las uniones estrechas.

Asimismo, ejerce un papel inmunomodulador, ya que estimula la producción intestinal de inmunoglobulinas A y reduce la producción de la citocina inflamatoria TNFα.

Numerosos estudios realizados en humanos y en animales de laboratorio han demostrado que la suplementación enteral con glutamina mejora el crecimiento y la reparación de la mucosa intestinal, disminuye la translocación bacteriana y reduce la inflamación.

Los estudios llevados a cabo en medicina humana han mostrado sus efectos beneficiosos en patologías tanto del intestino delgado como del intestino grueso, aunque existen opiniones controvertidas acerca de los beneficios reales aportados por una suplementación con glutamina más allá de la suministrada por proteínas alimentarias intactas.

La dosificación indicada en la bibliografía para el perro, en el curso de patologías intestinales, es de 0,5 g/kg al día, diluida en una solución acuosa al 2 %.

En este artículo se describen principalmente dos estudios realizados en el perro en los que la glutamina fue administrada por vía oral en asociación con otras sustancias.

En el primer trabajo se evaluó el efecto de la glutamina, asociada a la goma guar parcialmente hidrolizada, en perros afectados por colopatía inflamatoria crónica.

La goma guar es una cadena de carbohidratos obtenida a partir de la semilla de Cyamopsis tetragonolobus y se clasifica dentro de las fibras solubles. Sin embargo, debido a su elevada viscosidad, no es fácilmente incorporable a alimentos y bebidas.

La goma guar parcialmente hidrolizada, en cambio, es una fibra no gelificante, soluble en agua y en los alimentos, e inodora. Al permanecer fluida, no provoca trastornos como distensión abdominal, flatulencia o meteorismo, que pueden presentarse con el uso de otras fibras.

Su función principal en el tracto gastrointestinal es aumentar el peso y la hidratación de las heces, mejorando su consistencia, y simultáneamente, a través de su fermentación por parte de las bacterias presentes en el colon, incrementar el contenido de ácidos grasos de cadena corta en el intestino, útiles para el metabolismo de los colonocitos.

Además, parece ejercer un efecto prebiótico, aumentando el número de lactobacilos y bifidobacterias presentes en el colon.

Su utilización en medicina humana ha mostrado efectos beneficiosos tanto en el síndrome del colon irritable como en patologías intestinales infecciosas e inflamatorias, reduciendo la producción de gas intestinal y favoreciendo la evacuación.

Asimismo, su uso en humanos ha demostrado ser seguro, ya que no interfiere con la absorción de hierro, iones ni micronutrientes.

En el estudio se incluyeron 41 perros que presentaban colopatía crónica desde hacía al menos dos años, en los que el principal signo clínico era la diarrea y en los que se habían excluido todas las causas infecciosas, parasitarias, alérgicas, metabólicas y endocrinas capaces de provocar colopatía crónica.

Todos los sujetos, en los dos años previos al inicio del estudio, habían sido sometidos a tratamiento médico, compuesto de forma variable por antimicrobianos (principalmente metronidazol y tilosina), antiinflamatorios (principalmente sulfasalazina), antidiarreicos y probióticos, así como a la administración de dietas hiperdigeribles o hipoalergénicas.

Estos tratamientos habían inducido una mejoría transitoria de la sintomatología, con aparición de recidiva a corto plazo.

Se entrevistó a los propietarios para evaluar el período medio de remisión de los síntomas tras la terapia médica, y los perros se dividieron en tres clases: en la primera se incluyeron los perros en los que la recidiva se producía dentro de los 30 días posteriores al tratamiento médico; en la segunda, aquellos en los que ocurría entre 30 y 60 días; y en la tercera, los sujetos en los que la recidiva aparecía después de dos meses.

El objetivo era evaluar si la adición de goma guar parcialmente hidrolizada y glutamina a la terapia farmacológica era capaz de mantener y mejorar los signos clínicos de los perros incluidos en el ensayo clínico.

Con este fin se utilizó un producto que contenía un 80 % de goma guar parcialmente hidrolizada y un 10 % de L-glutamina, administrado en las siguientes dosis: 1 g en sujetos con un peso inferior a 3 kg; 1,5 g en perros con un peso comprendido entre 3 y 10 kg; 3 g en animales con un peso entre 10 y 20 kg; y 6 g en sujetos con un peso superior a 20 kg.

Durante el primer mes, el producto se administró una vez al día en asociación con una terapia médica específica que incluía, según los casos, fármacos antiinflamatorios esteroideos o no esteroideos, antibióticos, probióticos y antidiarreicos.

Además, todos los pacientes recibieron una dieta hipoalergénica o hiperdigerible.

A partir del segundo mes se suspendió la terapia médica, mientras que la suplementación con el producto se mantuvo durante otros tres meses. Durante el primer mes posterior a la terapia farmacológica, se mantuvo la misma dosis una vez al día, mientras que a partir del segundo mes la dosis se mantuvo igual, pero se administró cada 48 horas.

Según los resultados del estudio, todos los pacientes, tras el primer mes de tratamiento, mostraron una mejoría clínica y de la sintomatología que persistió también durante los tres meses posteriores a la suspensión de la terapia médica.

De acuerdo con los autores, era probable que la mejoría observada durante el primer mes hubiera sido inducida por la terapia combinada de suplementación con goma guar y glutamina junto con el tratamiento médico, mientras que la persistencia de la buena condición clínica en los tres meses siguientes, en los que se administró únicamente el suplemento, podría atribuirse a la administración de glutamina asociada a la goma guar parcialmente hidrolizada.

De hecho, en los dos años previos al estudio, el tiempo medio de ausencia de síntomas tras la suspensión de la terapia médica era de tan solo 31 días, mientras que en el estudio la duración media fue de 91 días, lo que sugiere que la asociación de glutamina y goma guar parcialmente hidrolizada podría prolongar los períodos de remisión de los síntomas en pacientes afectados por colopatía inflamatoria crónica.

No obstante, serían necesarios estudios adicionales para comprender el efecto a más largo plazo y el papel real de los dos compuestos incluidos en el suplemento.

En el segundo estudio analizado en este artículo, la glutamina se administró a perros que habían sido sometidos a una resección del 70 % del intestino delgado. Esta se administró sola o en asociación con miel, con el objetivo de evaluar su efecto sobre el proceso de cicatrización y adaptación intestinal.

Los perros incluidos en este estudio se dividieron en cuatro grupos. Los sujetos del grupo A recibieron tratamiento con glutamina; los del grupo B, glutamina y miel; los del grupo C, únicamente miel; y los del grupo D, solo solución salina.

Todos los sujetos tenían un peso de 4,42 ± 0,7 kg, y las dosis utilizadas fueron de 33 g de glutamina por cada 5 kg de peso corporal del animal y un total de 10 ml de miel por sujeto.

Tras cuatro semanas se evaluaron la variación del peso corporal de los sujetos, el crecimiento y la adaptación de la mucosa intestinal, la altura de las vellosidades intestinales residuales, así como la profundidad de las criptas intestinales.

Al comparar los resultados entre los distintos grupos, los autores observaron que las mejoras en los perros tratados únicamente con glutamina eran más evidentes que las observadas en los animales tratados solo con miel.

Sin embargo, los mejores resultados, en todas las variables consideradas, se obtuvieron en los sujetos tratados con la combinación de glutamina y miel, en comparación con los demás grupos.

Los autores concluyeron que la combinación miel/glutamina podría ofrecer una ventaja terapéutica (en comparación con la glutamina o la miel administradas de forma individual) en pacientes afectados por el síndrome del intestino corto.

Sería de gran interés que se realizaran nuevos estudios sobre el uso de la asociación de glutamina y miel en perros afectados, en general, por enteropatías inflamatorias crónicas.

Bibliografía:
- Enrico Bottero, Elena Benvenuti, Pietro Ruggiero, Simeone Ceccarelli, Fulvio Riondato. Rol de la fibra parcialmente hidrolizada y de la glutamina en la colopatía inflamatoria crónica: estudio retrospectivo en 41 perros. Julio/Agosto 2012, SUMMA N.º 6, Animales de Compañía.
- Delaney SJ & Fascetti AJ. Applied Veterinary Clinical Nutrition, 2012. Capítulo 12.
- O.D. Eyarefe, B.O. Emikpe, S.O. Akinloye, T.O. Alonge, O.E. Fayemi. Effects of honey, glutamine and their combination on canine small bowel epithelial cell proliferation following massive resection. Niger. J. Physiol. Sci. 27 (diciembre de 2012): 189-193.


Tags

coloncites623aminoácidos esencialesenteropatía sensible a la dietainflamación gastrointestinal perromucosa intestinal perropatología inflamatoria intestinal