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Alimentación cachorros, Nutrientes

Fase de destete: utilidad de un alimento complementario enteroprotector.


miércoles 14 octubre 2026


Fase de destete: utilidad de un alimento complementario enteroprotector

El destete es una fase muy delicada y crucial que, si no se lleva a cabo correctamente, puede provocar problemas de salud tanto durante el crecimiento como en la edad adulta.
De hecho, durante esta fase se producen numerosos cambios a nivel intestinal que hacen que el cachorro sea más susceptible a los trastornos gastrointestinales y a las infecciones.
En particular, el destete puede influir en la microbiota intestinal y en su correcto desarrollo.


Un estudio italiano reciente tuvo como objetivo evaluar los efectos de la administración, durante cuatro semanas, de un suplemento comercial compuesto por palmitoiletanolamida ultramicronizada, calostro bovino y Bacillus subtilis sobre los marcadores de salud intestinal y el microbioma de cachorros de Golden Retriever de cuatro semanas de edad durante la fase de destete.

Para este estudio se seleccionaron veintinueve cachorros de Golden Retriever de cuatro semanas de edad, que se distribuyeron aleatoriamente en dos grupos: 16 recibieron el suplemento y 13 formaron parte del grupo de control.

Durante las cuatro semanas del estudio se evaluaron el crecimiento de los cachorros, la puntuación fecal, las concentraciones de calprotectina y zonulina, la microbiota fecal y la digestibilidad de la dieta, tanto sin suplemento como con su incorporación.

La calprotectina es una proteína que representa aproximadamente el 60 % del contenido proteico del citoplasma de los neutrófilos. Su concentración en las heces se utiliza con frecuencia como marcador de inflamación intestinal.

De hecho, cualquier alteración de la mucosa intestinal debida a un proceso inflamatorio provoca la migración de neutrófilos hacia la luz intestinal y, por consiguiente, la liberación de calprotectina, que posteriormente se excreta con las heces.

Estudios anteriores han relacionado el aumento de los niveles fecales de esta proteína con estados inflamatorios, como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y las enteropatías inflamatorias crónicas.

La zonulina también es una proteína que se utiliza como marcador de inflamación intestinal.

Esta proteína es liberada por diferentes tipos celulares del organismo, incluidas las células epiteliales que revisten el intestino delgado, donde actúa modulando las uniones intercelulares situadas en la región apical de los enterocitos. El aumento de su concentración fecal se ha asociado a afecciones patológicas que alteran la permeabilidad intestinal.

Esto se debe a que el aumento de la permeabilidad de la barrera intestinal puede favorecer la desorganización de las uniones intercelulares y la alteración del epitelio intestinal, con la consiguiente liberación de zonulina, que pasa directamente a la luz intestinal.

Entre los estímulos presentes en la luz intestinal capaces de desencadenar la liberación de zonulina, se han identificado la exposición a bacterias y determinados factores dietéticos como potentes desencadenantes.

Al inicio del estudio, todos los cachorros tenían ocho semanas de vida y permanecieron con sus madres en parideras climatizadas, a una temperatura de 26-27 °C, hasta el final del ensayo, es decir, hasta la octava semana de vida. Las instalaciones en las que se alojaban cumplían estrictas normas de higiene.

Para ser incluidos en el estudio, los cachorros debían cumplir criterios específicos: proceder de perras pertenecientes al mismo criadero y vacunadas regularmente de acuerdo con las directrices de la WSAVA; haber sido desparasitados durante la segunda semana de vida con el mismo producto a base de Pirantel y Febantel; presentar un buen estado de salud; y no haber recibido ningún tratamiento farmacológico durante los diez días anteriores al inicio del estudio.

Además, a cada cachorro se le realizó una prueba de cribado previa al estudio para descartar infecciones parasitarias, por Giardia, por coronavirus y por parvovirus.

Todos los perros recibieron el mismo alimento seco comercial completo para cachorros, caracterizado por los siguientes valores analíticos: humedad, 8 %; proteína bruta, 28 %; grasa bruta, 18 %; fibra bruta, 1,5 %; cenizas brutas, 6,7 %; calcio, 1,4 %; fósforo, 1 %; y energía metabolizable, 401 kcal/100 g.

La cantidad de alimento administrada a cada cachorro se determinó en función de sus necesidades energéticas diarias, calculadas mediante la fórmula recomendada por la FEDIAF para cachorros de menos de ocho semanas de edad, es decir, 25 kcal por cada 100 g de peso corporal. Esta cantidad se reevaluó semanalmente tras pesar a los cachorros.

Los animales pertenecientes al grupo de tratamiento recibieron también diariamente el suplemento objeto del estudio, a una dosis de un stick por cada 10 kg de peso corporal.

Cada stick contenía 100 mg de PEA, 1.500 millones de unidades formadoras de colonias de Bacillus subtilis y 200 mg de calostro bovino.

Ambas dietas se analizaron para evaluar su digestibilidad, y no se observaron diferencias entre la digestibilidad de la dieta sola y la de la dieta suplementada.

Tras el inicio del estudio, los cachorros fueron examinados una vez por semana.

En cada visita se pesaba a los animales, se registraba su peso corporal y se recogía una muestra de heces, a la que se asignaba una puntuación fecal comprendida entre 1 y 13.

Cabe recordar que, en los cachorros, no debe utilizarse la escala de puntuación fecal empleada en los perros adultos, sino una escala específica de 13 puntos adaptada a esta etapa de la vida. Para obtener más información sobre la puntuación fecal en cachorros, recomendamos la lectura del siguiente artículo: La diarrea durante el destete y la puntuación fecal en los cachorros.

Posteriormente, las muestras de heces se enviaron al laboratorio para determinar las concentraciones fecales de calprotectina y zonulina, así como para caracterizar la microbiota fecal.

Las revisiones realizadas a los cachorros mostraron un consumo de alimento regular y un aumento de peso adecuado, sin diferencias en el peso corporal entre los animales de ambos grupos. Estos resultados sugieren que el racionamiento de la dieta se realizó correctamente y que la suplementación no afectó negativamente a los parámetros relacionados con el crecimiento ni a la digestibilidad de la dieta, esta última conclusión respaldada también por el análisis de digestibilidad in vitro.

El análisis estadístico de la puntuación fecal no mostró diferencias significativas entre los animales de ambos grupos durante el estudio. Sin embargo, en la quinta, sexta y séptima semana de vida -es decir, tras una, dos y tres semanas desde el inicio del estudio-, ningún cachorro del grupo tratado presentó una puntuación fecal inferior a 5. En cambio, en el grupo de control, el 23 % de los cachorros en la quinta semana, el 15 % en la sexta y el 8 % en la séptima presentaron una puntuación fecal de 3 o 4, correspondiente a heces líquidas o pastosas. En conjunto, los cachorros tratados presentaron una puntuación fecal globalmente mejor que la de los animales del grupo de control.

No obstante, cabe señalar que, en la octava semana de vida, un pequeño porcentaje de los perros pertenecientes al grupo tratado también presentó una puntuación fecal de 4.

Los resultados más relevantes del estudio proceden, sin embargo, del análisis de las concentraciones fecales de calprotectina y zonulina.

Las concentraciones fecales de estas proteínas no diferían entre los dos grupos en la evaluación realizada antes del estudio, pero experimentaron cambios significativos a lo largo del tiempo.

La concentración de calprotectina fecal disminuyó significativamente con el tiempo únicamente en el grupo tratado con el suplemento. Al llegar a la octava semana de vida, la concentración fecal de esta proteína en los cachorros del grupo tratado era casi la mitad de la observada en los cachorros del grupo de control.

Se observó un patrón similar para la zonulina, cuya concentración fecal disminuyó de forma constante en los perros del grupo tratado, con una diferencia especialmente significativa respecto al grupo de control en la octava semana de vida.

Por el contrario, las concentraciones de ambas proteínas no mostraron variaciones en función del sexo del cachorro ni presentaron correlación alguna con la puntuación fecal.

La única correlación identificada en el estudio fue la existente entre la concentración de zonulina y la camada de procedencia de los animales.

El análisis de la microbiota mostró que, en ambos grupos, la microbiota intestinal evolucionó a lo largo del tiempo. La suplementación no pareció influir significativamente en el desarrollo global de las poblaciones microbianas intestinales de los cachorros, a pesar de la presencia de componentes con efectos prebióticos y probióticos.

Sin embargo, a nivel de género, se observó una disminución significativa de Campylobacter en los cachorros tratados en comparación con los del grupo de control.

Este resultado puede considerarse favorable, ya que el aumento de Campylobacter se ha asociado al desarrollo de enfermedades gastrointestinales.

Además, los cachorros que recibieron el suplemento mostraron un aumento significativo del género Coprococcus, un grupo de bacterias anaerobias conocidas por producir butirato, un ácido graso de cadena corta que constituye una fuente de energía para las células epiteliales del colon y al que se atribuyen propiedades inmunomoduladoras y antiinflamatorias.

En conclusión, los resultados de este estudio indican que la administración de un suplemento a base de PEA, calostro bovino y Bacillus subtilis puede ejercer efectos beneficiosos sobre la salud intestinal de los cachorros durante el destete, aunque se necesitan más investigaciones para confirmar estos resultados.

Los propios autores señalan algunas limitaciones potenciales del estudio: la imposibilidad de descartar la coprofagia de los cachorros y los consiguientes trastornos gastrointestinales, la posible contaminación de las heces con el suelo sobre el que fueron depositadas y el reducido tamaño de la muestra de animales incluidos en el estudio.

BIBLIOGRAFÍA
- Giorgia Meineri, Luca Cocolin, Giada Morelli, Carlo Schievano, David Atuahene e Ilario Ferrocino. Effect of an Enteroprotective Complementary Feed on Faecal Markers of Inflammation and Intestinal Microbiota Composition in Weaning Puppies. Julio de 2023. Veterinary Sciences, 10(7): 434. DOI: 10.3390/vetsci10070434.
- Artículo de acceso abierto disponible en: https://www.mdpi.com/2306-7381/10/7/434#:~:text=The%20supplementation%20of%20the%20tested,weaning%20by%20lowering%20gut%20inflammation


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