BLOG DE ALIMENTACIÓN VETERINARIA
La nutrición veterinaria según MyVetDiet
El blog sobre el estilo de vida saludable y consciente que deben adoptar nuestros queridos perros y gatos.

Alimentación, Nutrientes, Terapia de dieta

Gato anciano: modificaciones en los requerimientos energéticos y en la digestibilidad de los nutrientes.


miércoles 4 febrero 2026


Gato anciano: modificaciones en los requerimientos energéticos y en la digestibilidad de los nutrientes

El envejecimiento es un proceso fisiológico normal al que todos los perros y gatos se enfrentan y que no debe considerarse una patología.

El porcentaje de perros y gatos ancianos en nuestra población está en continuo aumento y la razón probablemente radica en la mayor atención que propietarios y veterinarios prestan a su cuidado sanitario y a su alimentación.

El objetivo fundamental debe ser permitirles envejecer manteniendo, en la medida de lo posible, un buen estado físico, mental y social.

Pero ¿cuándo puede definirse a un gato como anciano?

Responder a esta pregunta no es tan sencillo como podría parecer y, incluso en la bibliografía, la respuesta es con frecuencia objeto de controversia.

En 2010, Vogt et al. propusieron clasificar a los gatos con edades comprendidas entre 7 y 10 años como "maduros", a aquellos entre 11 y 14 años como "ancianos" y a los mayores de 15 años como "geriátricos".

Sin embargo, en la práctica, esta clasificación no siempre resulta aplicable ni completamente veraz.

El envejecimiento, en animales sanos, es un proceso de declive lento que puede afectar a distintos sistemas del organismo.

La estrategia más adecuada consiste en evaluar y observar al paciente individual para identificar si se están produciendo cambios atribuibles al proceso de envejecimiento, tales como una reducción de la actividad física, un deterioro progresivo de la función cognitiva y sensorial, un aumento de la letargia a menudo asociado a alteraciones del comportamiento habitual, o la aparición de ciertos "signos de alarma" que pueden indicar la presencia de patologías frecuentes en gatos ancianos.

Desde el punto de vista fisiológico, estas alteraciones corresponden a un declive progresivo de la funcionalidad de los órganos, a una disminución de la eficiencia del sistema inmunitario, a una deshidratación progresiva del organismo, así como a una mayor exposición a la acción de las especies reactivas de oxígeno (ROS - reactive oxygen species), con el consiguiente desarrollo de estrés oxidativo.

Pero desde el punto de vista nutricional, ¿cuáles son los cambios a los que se enfrenta un gato anciano?

¿Se modifican sus requerimientos?

La FEDIAF no proporciona indicaciones específicas sobre los requerimientos energéticos y nutricionales de los gatos ancianos y, en consecuencia, es necesario remitirse a los establecidos para los gatos adultos. No obstante, diversos estudios han puesto de manifiesto que en el gato anciano pueden producirse modificaciones relevantes en los requerimientos energéticos y en la digestibilidad de determinados nutrientes, aspectos que el nutricionista debería considerar al elaborar un plan nutricional para un gato anciano o al recomendar un alimento comercial para su paciente.

En particular, el metabolismo y la condición corporal tienden a modificarse durante la transición de adulto a maduro y de maduro a anciano/geriátrico.

De hecho, los gatos maduros (con edades comprendidas entre 7 y 12 años) parecen presentar una reducción de los requerimientos energéticos y una mayor tendencia al aumento de peso, llegando en algunos casos a la obesidad.

Superado este umbral, se observa una inversión de la tendencia, en la que los gatos experimentan una pérdida progresiva de peso y en la que los requerimientos energéticos parecen aumentar.

El incremento de los requerimientos energéticos en los gatos geriátricos parece deberse, al menos en parte, a una reducción de la función digestiva.

Un elevado porcentaje de gatos ancianos presenta una capacidad reducida para digerir las grasas: se estima que aproximadamente el 10-15 % de los gatos maduros y el 33 % de los gatos geriátricos muestran esta problemática.

Esta disminución de la capacidad digestiva se produce de forma gradual y progresiva, pero a largo plazo conlleva un balance energético negativo en los individuos de mayor edad, con el consiguiente deterioro corporal, especialmente si no se acompaña de una corrección dietética adecuada.

Sin embargo, esta reducción de la digestibilidad no parece afectar únicamente a las grasas.

El gato es un carnívoro obligado que requiere un elevado aporte proteico para sostener el recambio proteico y la gluconeogénesis.

Con el avance de la edad, incluso parece convertirse en un "supercarnívoro", es decir, sus requerimientos proteicos aumentan aún más.

También en este caso, la causa probablemente radica en la pérdida progresiva de la capacidad para digerir las proteínas.

Esta reducción de la digestibilidad proteica puede dar lugar a un balance nitrogenado negativo y al desarrollo de sarcopenia.

Diversos estudios han demostrado que, en el gato, al igual que en el perro y en el ser humano, la pérdida de masa magra debe considerarse un factor de riesgo para el aumento de la mortalidad.

En particular, las investigaciones actualmente disponibles muestran que los gatos ancianos no obesos que eran capaces de mantener tanto la masa magra como la masa grasa vivían más tiempo que aquellos que perdían tejido adiposo y masa muscular.

El aumento de la ingesta proteica puede contribuir a reducir, aunque no a prevenir completamente, la pérdida de masa magra asociada al envejecimiento típico del gato.

Evidentemente, todo lo expuesto hasta ahora es aplicable a gatos considerados sanos y no afectados por patologías que requieran una dieta con un aporte proteico específico.

En términos generales, para ayudar a compensar la pérdida de peso y la sarcopenia, muchos gatos ancianos pueden beneficiarse de la administración de un alimento altamente palatable, altamente digestible y con elevada densidad energética, que debería ofrecerse de forma frecuente y en pequeñas cantidades.

Laflamme, en una de sus publicaciones sobre la nutrición del gato anciano, señala que en algunos sujetos geriátricos las dietas formuladas para gatitos pueden constituir una opción válida.

Las dietas comerciales disponibles para gatos ancianos pueden variar considerablemente en su contenido de nutrientes.

Sin embargo, muchas dietas para gatos ancianos están diseñadas con bajo contenido calórico para contrarrestar la tendencia al aumento de peso común en los gatos maduros, pero estas dietas pueden no ser adecuadas para gatos geriátricos que presentan dificultades para mantener su peso corporal.

Por lo tanto, las recomendaciones dietéticas deben tener en cuenta las necesidades individuales del paciente y su estado general.

Lamentablemente, demasiados médicos veterinarios recomiendan alimentos comerciales "senior" o incluso "renales" a gatos ancianos sin considerar todas las variables anteriormente mencionadas.

Evidentemente, al elaborar un plan nutricional para un gato anciano o geriátrico sano, o al evaluar un alimento comercial, deben considerarse muchas otras características, como el contenido de fibra, la concentración de minerales y vitaminas, la presencia de compuestos con actividad antioxidante, y la elección debe ser siempre personalizada, en función del paciente, su estado de salud, su BCS y su MCS.

Por último, conviene recordar la importancia, especialmente en el gato, de realizar cualquier cambio de alimentación de manera muy gradual, a lo largo de semanas y no de días, ya que las modificaciones de la rutina en sujetos ancianos, particularmente en felinos, son una fuente importante de estrés.

BIBLIOGRAFÍA
- G. Biagi, B. Chiofalo, M.I. Cutrignelli, A. De Angelis, E. Fusi, G. Meineri, L. Prola, R. Ricci, M. Sandri. Nutrizione e alimentazione del cane e del gatto. Edagricole, 2021. Capítulo 5.
- Dottie Laflamme, Danièlle Gunn-Moore. Nutrition of aging cats. Vet Clin North Am Small Anim Pract. 2014 Jul;44(4):761-74.
- Amy Hoyumpa Vogt, Ilona Rodan, Marcus Brown, Scott Brown, C.A. Tony Buffington, M.J. Larue Forman, Jacqui Neilson, Andrew Sparkes. AAFP-AAHA: feline life stage guidelines. J Feline Med Surg. 2010 Jan;12(1):43-54.


Tags

coloncitesfibra solublefibra insolublefósforohiperparatiroidismo secundariosodiohipertiroidismoFLUTD gato660cálculo requerimiento proteico gato anciano206207ácido linolénicosarcopenia gatto